- ¿Qué son las almohadillas de un perro?
- ¿Para qué sirven las almohadillas de un perro?
- Consejos y cuidados para las almohadillas de tu perro
- Evita pasear a tu perro por veredas calientes
- Hidratar las almohadillas de las patas de tu perro
- Limpieza después de paseos y visitas al parque
- Cortale las uñas
- Prestar atención al olor de las almohadillas de tu perro
- Almohadilla de pata rasgada
Tabla de contenidos
Si hay una parte de los perros que podemos subestimar por la nutrición y los parásitos y que necesitan cuidado, son las almohadillas de tu perro.
Nuestros perros dependen de nosotros para su salud y seguridad, lo cual es una gran responsabilidad que hay que tomarse en serio.
Las patas de su cuerpo, incluyendo las almohadillas, por donde reciben contacto directo con todas las superficies por donde camina y corre, son una de las partes más importantes de su cuerpo, y es crucial cuidarlas adecuadamente.
En este artículo te contamos cómo proteger y cuidar las almohadillas de tu perro, para que en cualquier condición se encuentren seguras y haciendo su trabajo, que es cuidar a tu perro.
¿Qué son las almohadillas de un perro?
Las almohadillas de las patas de un perro consisten en una capa de piel pigmentada, normalmente negra o rosa, que recubre tejido graso, por eso su superficie blanda como esponja. Dado que la grasa es aislante, las almohadillas protegen de las superficies frías o calientes.
También forman parte integrante de la estructura de la pata de tu perro y trabajan conjuntamente con las uñas (que a su vez dan protección a las almohadillas). Las almohadillas ayudan a mantener el balance y proporcionar tracción, estabilidad y absorción de impactos.
Es posible que notes que las almohadillas de tu perro son ásperas y callosas o lisas y blandas; todo depende del terreno donde camine habitualmente. Si lo llevas a menudo de excursión y hay mucho asfalto de por medio, tendrá las almohadillas más callosas debido a la exposición a una superficie más áspera.
Si tu mascota pasa la mayor parte de sus paseos corriendo sobre la hierba o es mayor y ya no pasea tanto, es probable que las almohadillas de sus patas sean más lisas (y más propensas a desgarrarse cuando caminen en superficies más rugosas).
Para desarrollar almohadillas callosas, como los humanos podemos desarrollar callosidades ante la exposición progresiva a superficies rugosas, podes hacer lo mismo con tu perro si pretenden pasear por zonas no muy lisas y suaves.
Empieza con periodos de tiempo cortos sobre estas superficies para que las almohadillas vayan adquiriendo dureza pero a su tiempo. No le exijas demasiado en superficies duras, si es la primera vez que das un paseo en estas.
¿Para qué sirven las almohadillas de un perro?
Las almohadillas de un perro, no solo le permiten moverse, sino que lo más importante, también le protegen de terrenos abruptos, superficies calientes y que ponen en riesgo a cualquier ser.
Las almohadillas de sus patas proporcionan tracción y amortiguación. A medida que el perro envejece, las almohadillas se vuelven más rugosas, lo que le ayuda a realizar giros rápidos y correr mejor.
Cada pata tiene una almohadilla grande en forma de corazón (almohadilla metacarpiana) en el centro, y cuatro almohadillas más pequeñas que soportan realmente el peso del perro (almohadillas digitales).
En la parte superior de la pata hay una almohadilla más pequeña llamada almohadilla carpiana. Esta es usada a veces para conseguir más tracción o ayuda en la parada.
¿Sabías que los perros sudan a través de las almohadillas?
La pata delantera del perro tiene cinco dedos: uno de ellos es el espolón. Se encuentra en la parte superior de la pata y muchas veces se piensa que no tiene nada que ver con la salud de un perro.
Por esa razón, muchos veterinarios suelen retirarlo cuando el perro es cachorro.
Las patas traseras del perro tiene cuatro dedos; normalmente no tiene espolón.
Sus dedos tienen garras similares a nuestras uñas. Si se puede, debes cortarlas con regularidad.
Los perros pueden sufrir desde ampollas hasta desgarros en sus almohadillas, quemaduras en las patas por caminar sobre un pavimento demasiado caliente o un sarpullido y también matas duras (se pueden quitar con un poco de aceite de oliva) entre los dedos, a menudo los perros no se dejan quitar las matas por eso la recomendación del aceite.
Las almohadillas lesionadas hacen que caminar resulte doloroso y pueden infectarse y el sarpullido bacterial entre los dedos pueden causar malestar al caminar o diversos problemas cutáneos si el perro se las lame.
El cuidado de las almohadillas del perro es esencial siempre, pero sobre todo en verano, cuando hay superficies muy calientes y más bacterias en el ambiente.
Consejos y cuidados para las almohadillas de tu perro
Como vimos, las almohadillas de las patas de tu perro son vitales para muchas cosas, desde su salud, hasta su estabilidad, por eso es esencial que reciban atención y cuidados.
Acostúmbrate a revisar las almohadillas de las patas de tu perro regularmente.
Separar con delicadeza los dedos e inspecciona los laterales de sus almohadillas y entre los dedos en busca de lesiones u objetos extraños (astillas, colas de zorro).
También es un buen momento para comprobar si hay hinchazón, alguna especie de infección o decoloración.
Observa también si tu perro muestra algún signo de dolor o sensibilidad al examinar las patas.
Si notas algo fuera de lo normal, ponte en contacto con un veterinario, ya que podría ser el indicio de algo más grave.
Evita pasear a tu perro por veredas calientes
El pavimento o el asfalto caliente pueden quemar las almohadillas de las patas de su perro.
¿Cómo saber si el suelo está caliente? Podes comprobar fácilmente si el suelo está demasiado caliente para que su perro camine sobre él, colocando el dorso de la mano sobre la superficie e intentando mantenerla ahí durante siete segundos.
Si verificas que está caliente para mantenerlo ahí durante el paseo, es que es muy caliente para que tu perro camine sobre él, es probable que haga demasiado calor para pasear el perro o realizar otras actividades al aire libre.
Cuando hace calor, los paseos con tu mascota para hacer sus necesidades deben ser breves; procura pasear a tu perro bajo la sombra y sobre la hierba, y ten en mano suficiente agua fresca para re-hidratarlo con frecuencia.
Hidratar las almohadillas de las patas de tu perro
Mantener hidratadas las almohadillas de tu perro es esencial para prevenir la sequedad y las grietas, que con el tiempo podrían provocar infecciones u otros problemas.
Existen muchos productos diferentes diseñados para este fin; sin embargo, el uso de una crema hidratante natural como el aceite de coco funciona bastante bien.
Basta con masajear una pequeña cantidad en cada almohadilla al menos una vez al mes (o más dependiendo de la necesidad) y luego limpiar el exceso con un paño suave o una toalla.
Limpieza después de paseos y visitas al parque
Una de las causas más comunes de infección en los perros es la suciedad o los restos que se quedan atrapados entre las almohadillas de las patas o debajo de las uñas de tu perro.
Esto suele ocurrir cuando caminan por zonas de barro o hierba en el exterior. Estas zonas pueden contener bacterias o parásitos que pueden transferirse fácilmente a sus patas si no se limpian después con suficiente regularidad.
Para evitar este problema, asegúrate de limpiar los pies de tu cachorro con agua tibia y jabón neutro después de cada paseo.
También existen toallas para mascotas como las toallas desechables Prapipet que no sueltan pelusas y no tienen aditivos químicos y están esterilizadas para su uso.
Cortale las uñas
Aunque los dueños de perros no suelen en general cortar las uñas de sus perros, es recomendable hacerlo y con regularidad.
Unas uñas descuidadas pueden causar molestias y dolor al caminar, por lo que es aconsejable que se las recorte con, al menos cuatro veces al año.
Si no esta seguro de cómo hacerlo en casa, lo mejor es que acudas a un peluquero de perros o veterinario que te enseñe hacerlo correctamente y con seguridad.
Cuando las garras están recortadas, es más fácil revisar y limpiar las patas y en lugares que nieva, evita la acumulación de nieve entre los dedos.
También ayuda a evitar la formación de matas y pelos entre los dedos, que puede resultar doloroso para tu peludo y hacer que el perro se muerda los pies (lo que provoca la aparición de puntos calientes y otros problemas cutáneos).
Prestar atención al olor de las almohadillas de tu perro
Si notas que las almohadillas de las patas de tu perro desprenden un olor extraño, es posible que tenga algún problema, como una infección o irritación debido a alergias o a parásitos como pulgas o garrapatas. Si este es el caso, lo recomendable es llevarlo a un veterinario tan pronto como sea posible. Si tiene garrapatas un antiparasitario como el Nexgard, puede ser suficiente.
La brucelosis, enfermedad bacteriana que se transmite de animales a humanos, es un problema importante especialmente para las personas que tienen más de un perro. Nunca deben introducirse perros nuevos con cachorros, al menos que hayan estado en cuarentena y sometidos a pruebas de la brucelosis canina.
A muchos perros no les crece mucho pelo en la parte inferior de las patas, pero los pelos de pelaje medio y sobre todo grueso, suelen tener las patas peludas y les viene bien recortarlas.
Almohadilla de pata rasgada
Puede suceder, como me sucedió, que después de llegar de un paseo, notes que tu perro cojea un poco y después de revisarle las patas, notas que le falta un pedacito de almohadilla y sangra.
Podría haber sucedido cuando tropezó en el cemento o corriendo por la hierba, tu pata rozo con algo afilado. Independientemente de la causa, la solución para que sane lo antes posible es la misma.
- Remoja la pata lastimada en agua tibia durante 15 minutos hasta que empiece a curarse
- Enjuagá la zona que estaba mojada y secala rápidamente
- Pon a tu peludo una media (puede ser de las tuyas) para proteger la pata que está sanando
Puede que tu peludo necesita entre dos a tres semanas para curar, generalmente lo hace solo, claro, en ese entretiempo lo único que no necesita es dar paseos largos, mejor si son lo suficientemente breves para hacer sus necesidades, hasta que la almohadilla haya sanado por completo.
Como hemos visto, las almohadillas de las patas de los perros son vitales para protegerse de las superficies y mantenerse estable entre otros movimientos que facilita.
Si bien, son capas de grasa resistentes, no significa que no puedan dañarse, por eso es mejor revisarlas después de un buen paseo y mantenerlas limpias y sanas para un mejor bienestar de tu perro.