¿Notas que tu gato no quiere comer lo que le ofreces? Los gatos pueden ser muy quisquillosos con la comida.
Los gatos pueden ser muy exigentes con la comida debido a sus instintos naturales relacionados con la alimentación y sus hábitos alimenticios, pero es importante prestar atención a cualquier cambio en el apetito de tu gatito.
Los gatos que suelen tener buen apetito y de repente dejan de comer (o empiezan a comer más) deben ser examinados por un veterinario.
En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber acerca de por qué tu gato está tan quisquilloso con la comida, cuáles son los factores y si puedes hacer algo al respecto.
Puntos clave
Un gato puede ser quisquilloso con la comida debido a sus instintos naturales, a la ubicación de la comida y a sus preferencias personales
Afecciones médicas como la artritis, las enfermedades dentales, las enfermedades renales y la congestión nasal también pueden provocar que los gatos sean quisquillosos con la comida
Para ayudar a un gato quisquilloso a comer, ofrécele comida con diferentes texturas y sabores, prueba a calentarla o añádele algún complemento
Consulta siempre con tu veterinario si notas un cambio repentino en el apetito de tu gato.
Si tu gato pasa más de 24 horas sin comer, acude al veterinario de inmediato
Por qué los gatos son tan exigentes con la comida
Hay varias razones por las que tu gato puede ser tan exigente con la comida. Así que no te preocupes y empieza a explorar cuál es la razón de tu michi.
Instintos naturales
La selectividad a la hora de comer puede estar relacionada con la forma en que los antepasados salvajes de los gatos cazaban y se alimentaban de sus presas.
Esto tiene sus raíces en la evolución, ya que los gatos están acostumbrados a cazar una gran variedad de pequeños pájaros y roedores, lo que les permite experimentar diferentes sabores a lo largo de su vida.
Los gatos salvajes suelen alimentarse de comidas pequeñas y frecuentes a base de mamíferos más pequeños que cazan al amanecer y al atardecer. Por eso, es posible que tu gato prefiera comer varias comidas pequeñas a lo largo del día.
Las presas frescas suelen estar calientes cuando se consumen. Por eso, es posible que tu gato también prefiera que su comida esté calentita, ya sea comida húmeda calentada a la temperatura corporal (unos 38 °C) o comida seca humedecida con un poco de agua tibia.
Es posible que los gatos prefieran incluso una forma concreta de comida húmeda o de croquetas que imite la textura de una presa fresca.
Gustos adquiridos
Los gatitos aprenden de su madre qué alimentos sólidos son seguros y preferibles. La dieta de la gata durante el embarazo también puede influir en los tipos de alimentos que sus gatitos preferirán a medida que crezcan.
Por eso, es importante que los gatitos prueben alimentos con diferentes sabores, texturas, tamaños, formas y consistencias, para que, cuando sean adultos, acepten mejor una variedad de alimentos. Cuándo se debe cambiar de comida para cachorros a comida para perros adultos depende de muchos factores.
Sigue ofreciéndoles una variedad de alimentos a lo largo de toda su vida para que sigan estando dispuestos a probar cosas nuevas. Esto puede ser útil si, más adelante, necesitan seguir una dieta específica por motivos de salud.
Del mismo modo, los gatos que hayan consumido un alimento concreto durante una enfermedad o un periodo de estrés, como una estancia en el hospital, pueden llegar a rechazar ese alimento en el futuro debido a las asociaciones negativas que tienen con él.
Ubicación
Los gatos comen mejor en entornos tranquilos que satisfacen su necesidad de limpieza. Por ejemplo, los gatos no suelen comer bien si:
Su comida está cerca de la caja de arena
Su plato está en una zona muy transitada de la casa
Hay otros animales cerca cuando comen
Su comida está rancia, en mal estado o en un recipiente sucio
Algunos gatos incluso se niegan a comer mucho si su plato de comida está cerca del plato de agua o de la fuente.
Es posible que los gatos tampoco coman bien después de mudarse a una nueva casa o si se ha cambiado su plato a otra zona.
Problemas de salud
En ocasiones, la selectividad a la hora de comer puede estar relacionada con un problema de salud.
Los gatos con enfermedades dentales pueden sufrir dolor bucal que les impida querer comer, especialmente croquetas.
Los gatos con enfermedades renales u otros problemas de salud pueden sufrir náuseas que les reduzcan el apetito.
El dolor causado por la artritis en los gatos mayores puede hacer que les cueste más levantarse para comer o inclinarse sobre el plato.
Los gatos con congestión nasal pueden tener menos ganas de comer porque es posible que no perciban tan bien el olor de la comida, y el aroma de la comida es importante para estimular el apetito.
Cómo conseguir que un gato quisquilloso coma
Si tu gato le hace ascos a la comida, probar uno de estos métodos podría ayudarle a comer mejor.
Ofrécele diferentes sabores
Una de las primeras cosas que puedes intentar si tienes un gato quisquilloso es cambiar los sabores de la comida que come. Por ejemplo, si tu gato ha estado comiendo principalmente carne de res, prueba con pescado o pollo.
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Alternar estos sabores puede mantener el interés de tu gato por sus comidas.
Prueba diferentes texturas y formas
Si tu gato come comida húmeda, es posible que prefiera algunas texturas sobre otras. Si ha estado comiendo principalmente paté, por ejemplo, tal vez le interesen más los guisos, los trocitos o las tiras. Los beneficios del alimento húmedo para los gatos son varios como el de la hidratación.
Si tu gato come comida seca, es posible que prefiera croquetas de diferentes tamaños y formas, como redondas, alargadas, triangulares o en forma de X. Purina Cat Chow ofrece diferentes formas de croquetas en cada bolsa que pueden resultar atractivas.
Si tu gato solo ha comido comida seca, ofrécele un poco de comida húmeda, o viceversa.
Ajusta la temperatura
Un truco que puede ayudar a un gato quisquilloso es probar con diferentes temperaturas de la comida. Algunos gatos pueden preferir la comida tibia, mientras que otros prefieren la comida a temperatura ambiente o incluso la comida enfriada en el refrigerador.
También puedes agregar un poco de agua tibia a los croquetas secas para ver si eso anima a tu gatito a comer.
Prueba la alimentación interactiva
Es posible que algunos gatos se interesen más por comer si pueden poner en práctica sus comportamientos instintivos de caza y ganarse la comida.
Los juguetes que dispensan golosinas o los juguetes tipo rompecabezas pueden ser excelentes formas de proporcionar a tu gato parte de sus calorías diarias, al tiempo que le ofrecen estimulación.
Cambia el horario de las comidas
Si tu gato ha seguido un horario de comidas estricto, como una comida por la mañana y otra por la noche, y se ha vuelto exigente con la comida, puede ser útil cambiar su rutina.
Algunos gatos prefieren comer varias comidas pequeñas a lo largo del día en lugar de comidas más abundantes con varias horas de diferencia entre ellas. Por el contrario, a algunos gatos les puede ir mejor con comidas programadas si están acostumbrados a comer a voluntad.
Un bebedero automático, puede ser de gran ayuda cuando estás fuera de casa.
Prueba técnicas para aliviar el estrés
El estrés también puede afectar el apetito de tu gato. Prueba con una feromona calmante, como el difusor Feliway Calming, o un probiótico en polvo para reducir el estrés, como Purina Calming Care. Estos productos pueden aumentar la sensación de relajación y ayudar a tu gato a comer mejor.
Además, crear un espacio ideal para que tu gato coma puede ayudarle a sentirse más cómodo durante las comidas. Esto puede incluir colocar su plato de comida en una zona tranquila y evitar que otros animales se acerquen mientras come.
Si tu gato se ha vuelto de repente quisquilloso con la comida
Si tu gato se ha vuelto de repente quisquilloso con la comida, la mayoría de las veces hay una causa médica. Entre ellas pueden figurar enfermedades renales, problemas gastrointestinales, enfermedades dentales, artritis, infecciones respiratorias y enfermedades cardíacas.
Acude al veterinario si tu gato pierde el apetito de repente. No dejes que tu gato pase más de 24 horas sin comer.
Los gatos pueden desarrollar lipidosis hepática (enfermedad del hígado graso), una afección que puede poner en peligro su vida, si no comen con regularidad; por lo tanto, es fundamental concertar una cita urgente con el veterinario si observas algún cambio en el apetito de tu gato.
Lo más importante es prestar atención a tu mascota. Las señales y las razones de su selectividad están ahí; solo tienes que observar, tomar nota y hacer los cambios necesarios para ayudar a mejorar su vida.