Guía alimentaria posoperación para tu mascota

Guía alimentaria esencial para la recuperación posoperación de tu mascota

Te presentamos una guía alimentaria esencial para la recuperación posoperación de tu mascota

Camilo Urquizu
Hace alrededor de 7 horas
20 min de lectura

Sabemos que puede ser complicado como dueño después de la operación de una mascota por eso preparamos una guía alimentaria esencial posoperación para la recuperación de tu mascota. 

Una alimentación adecuada después de la cirugía es fundamental para la recuperación de las mascotas, ya que la anestesia ralentiza temporalmente el sistema digestivo y requiere una reintroducción gradual de alimentos durante varios días para favorecer la curación y prevenir complicaciones.

En esta guía te daremos un programa de alimentación estructurado desde las primeras 24 horas hasta la recuperación completa, lo que te ayuda a saber cuándo y cómo alimentar a tu mascota, al tiempo que aprenderás los signos de alerta que requieren una intervención veterinaria y comprenderás que le sucede al cuerpo de tu mascota posoperación. 

Por qué es importante la alimentación posoperatoria de tu mascota

El programa de alimentación posoperatoria de tu mascota influye directamente en la rapidez y la completitud de su recuperación. Después de cualquier intervención quirúrgica, una nutrición adecuada favorece la reparación de los tejidos, mantiene los niveles de energía y ayuda a que los medicamentos actúen con eficacia. La mayoría de los dueños de mascotas se preocupan por este periodo de recuperación, y con razón.

Establecer un programa de alimentación adecuado no es complicado, pero requiere atención y paciencia. 

Seguir un programa de alimentación posquirúrgico estructurado ayuda a evitar complicaciones y proporciona a tu mascota la nutrición que necesita para recuperarse.

Esta guía te explica cada etapa de la alimentación durante la recuperación, desde las primeras horas después de la cirugía hasta el regreso a las comidas normales. Aprenderás cuándo ofrecer comida, cuánto dar y qué señales de alerta indican que debes llamar al veterinario.

¿Qué le sucede al sistema digestivo de su mascota después de la cirugía?

La anestesia no solo afecta la conciencia. Ralentiza todo el tracto gastrointestinal, reduciendo la producción de enzimas digestivas y la motilidad intestinal. Esto es completamente normal y temporal, pero explica por qué su mascota podría rechazar la comida durante uno o dos días.

Los cambios digestivos comunes después de la cirugía incluyen:

  • Disminución del apetito o desinterés total por la comida.
  • Náuseas leves o vómitos ocasionales.
  • Retraso en el vaciado del estómago.
  • Cambios en las deposiciones.
  • Lentitud general en el sistema digestivo.

La mayoría de las mascotas sanas comienzan a recuperar su función digestiva normal en un plazo de 12 a 24 horas. La recuperación completa puede tardar varios días, especialmente después de procedimientos más invasivos. Según la Asociación Americana de Medicina Veterinaria, estas respuestas son parte normal de la recuperación quirúrgica.

Tu mascota te indicará cuándo está lista para volver a comer. Debes estar atento a si husmea alrededor de su plato, muestra interés durante sus comidas, está más alerta y tiene un comportamiento más normal. Estas señales te indican que su sistema se está recuperando.

Las primeras 24 horas: tómatelo con calma

El periodo inmediatamente posterior a la cirugía requiere prestar especial atención al horario de alimentación postoperatorio. La mayoría de los veterinarios recomiendan un breve periodo de ayuno para evitar náuseas mientras la anestesia se elimina del organismo. Por lo general, esto dura entre 2 y 6 horas después de llegar a casa, dependiendo del procedimiento.

Empeza primero con agua. Una vez transcurrido el periodo de ayuno, ofrece unas cucharadas a las mascotas pequeñas o un cuarto de taza a los perros más grandes. Si beben sin vomitar durante 30 minutos, puede ofrecerles poco a poco más cantidad.

Algunas mascotas pedirán comida antes de estar preparadas. Resiste la tentación. Alimentarlas demasiado pronto puede provocar vómitos, lo que tensiona las zonas operadas y causa molestias innecesarias. Manténlas alejadas de las zonas donde se guarda la comida y alimente a otras mascotas por separado si tiene varios animales.

Llama a su veterinario de inmediato si observas lo siguiente:

  • Vómitos repetidos
  • Letargo extremo o falta de respuesta
  • Encías pálidas o blancas
  • Dificultad para respirar
  • Hinchazón o distensión abdominal
  • Babeo excesivo con signos de malestar

Estos síntomas podrían indicar complicaciones que requieren atención profesional inmediata. 

Días 2-3: Introducción de comidas pequeñas

Una vez que su mascota tolere el agua y finalice el periodo de ayuno, puede comenzar la siguiente fase del programa de alimentación postoperatorio. Comience con porciones muy pequeñas, entre una cuarta parte y un tercio del tamaño normal de la comida. Las cantidades pequeñas permiten que el sistema digestivo vuelva a funcionar sin sobrecargarse.

Los alimentos blandos y fáciles de digerir son los más adecuados durante esta fase. Muchos veterinarios recomiendan dietas blandas temporales, como pollo hervido con arroz blanco, pavo sin condimentar con pasta, queso cottage bajo en grasa con arroz o dietas gastrointestinales recetadas disponibles en clínicas veterinarias.

La preparación de estas comidas es muy sencilla. Hierva el pollo o el pavo sin condimentos, aceites ni aditivos hasta que esté completamente cocido. Retire toda la piel y los huesos. Cocine el arroz blanco o la pasta en agua sin condimentar. Mezcle proteínas y carbohidratos en proporciones aproximadamente iguales, enfríe a temperatura ambiente y sirva en pequeñas cantidades.

Alimente a su mascota con 4-6 comidas pequeñas al día durante los días 2-3, en lugar del horario habitual de una o dos veces al día. Las comidas pequeñas y frecuentes son más fáciles de digerir y ayudan a prevenir las náuseas. Distribúyalas de manera uniforme a lo largo de las horas en que esté despierta.

Si tu mascota rechaza la comida, no te asustes inmediatamente. Es normal que pierda el apetito durante un máximo de 48 horas. Intenta calentar ligeramente la comida para potenciar su aroma, dale de comer con la mano para despertar su interés, procura que el entorno sea tranquilo u ofrécele otras opciones más suaves. Si sigue rechazando la comida después de 48 horas, ponte en contacto con tu veterinario, ya que los estimulantes del apetito u otras intervenciones pueden ser de ayuda.

Días 4-7: Vuelta a la normalidad

A medida que avance hacia los días 4-7 de su programa de alimentación posoperatorio, notará una mejora en el apetito y la energía. Este es el momento de aumentar gradualmente las porciones mientras se vuelve a la alimentación normal. Aumente las porciones aproximadamente un 25 % cada uno o dos días, prestando atención a cualquier trastorno digestivo. Para el día 7, muchas mascotas toleran entre el 75 % y el 100 % del tamaño normal de las comidas.

Haz la transición lentamente para evitar trastornos digestivos:

  • Días 4-5: 75 % de dieta blanda, 25 % de comida habitual.
  • Días 6-7: 50 % de dieta blanda, 50 % de comida habitual.
  • Días 8-9: 25 % de dieta blanda, 75 % de comida habitual.
  • Día 10: Vuelva al 100 % de comida habitual.

Controle atentamente la respuesta de su mascota durante esta transición. Observe si las deposiciones son normales y bien formadas, si mantiene el interés por la comida, si sus niveles de energía son estables, si no vomita y si no muestra signos de malestar abdominal. Estos indicadores positivos sugieren que los cambios en la dieta están yendo bien.

Puede ser necesario realizar ajustes en función del tipo de cirugía y el tamaño de la mascota. Las mascotas que se recuperan de una cirugía abdominal pueden necesitar transiciones más lentas. Las mascotas muy pequeñas pueden requerir aumentos más graduales. Las mascotas mayores suelen beneficiarse de períodos prolongados de dieta blanda. Siga siempre las instrucciones específicas de su equipo veterinario, ya que ellos conocen las circunstancias individuales de su mascota.

Semana 2 y posteriores: vuelta a la normalidad

En la semana 2, la mayoría de las mascotas muestran signos claros de que están listas para retomar su horario habitual de alimentación. Entre ellos se incluyen el retorno a los niveles de apetito previos a la cirugía, una energía normal adecuada a las restricciones de la convalecencia, deposiciones regulares, entusiasmo a la hora de comer y un mantenimiento estable del peso.

La transición completa debería haberse completado al final de la semana 2 en la mayoría de los procedimientos. Puede volver a alimentar a su mascota con la misma comida, en las mismas cantidades y con el mismo horario que seguía antes de la cirugía. Sin embargo, siga favoreciendo la recuperación con fuentes de proteínas de alta calidad, las calorías adecuadas para su actividad reducida, agua fresca disponible y cualquier suplemento recomendado por el veterinario.

Programa citas de seguimiento según las recomendaciones de su veterinario, normalmente entre los días 10 y 14 para retirar las suturas y revisar la herida. Estas citas son excelentes oportunidades para hablar sobre el progreso nutricional y abordar cualquier preocupación persistente sobre el apetito o la digestión. Para obtener una orientación de seguimiento cómoda, considere las recomendaciones de alimentación a distancia cuando no sea necesario un examen presencial.

Diferentes cirugías, diferentes necesidades

Los diferentes procedimientos quirúrgicos plantean retos nutricionales únicos en el programa de alimentación posoperatorio. Comprender estas diferencias le ayudará a proporcionar la mejor atención.

Cirugía dental

Después de los procedimientos dentales, la boca de su mascota estará adolorida, lo que hará que le resulte difícil o imposible comer croquetas duras. Ablande el alimento seco con agua tibia o caldo bajo en sodio hasta que alcance una consistencia similar a la de las gachas. Como alternativa, cambie temporalmente a comida enlatada o continúe con la dieta blanda durante varios días más.

Evita las golosinas duras, los huesos o los juguetes masticables hasta que su veterinario confirme que la curación es completa, normalmente después de 10-14 días. Ofrece comida y agua en platos poco profundos para minimizar las molestias en la boca.

Cirugía abdominal

Estos procedimientos suelen requerir el periodo de ajuste alimenticio más largo, ya que la zona quirúrgica afecta directamente al sistema digestivo. Seguí con comidas pequeñas y frecuentes durante al menos una semana completa. Evita los alimentos que puedan causar gases, hinchazón o heces blandas.

Estate atento a los vómitos, los cambios en el tamaño del abdomen o las molestias al comer, ya que podrían indicar complicaciones. La transición a la alimentación normal puede tardar entre 2 y 3 semanas en el caso de intervenciones abdominales importantes.

Cirugía ortopédica

Aunque las intervenciones ortopédicas no afectan directamente a la digestión, el apoyo nutricional para la curación de huesos y tejidos cobra una importancia fundamental. Asegúrate de que la ingesta de proteínas sea adecuada y considere la posibilidad de administrar suplementos aprobados por el veterinario, como glucosamina o ácidos grasos omega. Obtén más información sobre los suplementos posquirúrgicos adecuados para mascotas que favorecen la curación.

Presta especial atención a la ingesta calórica. La reducción de la actividad durante la curación puede provocar un rápido aumento de peso, lo que supone una carga adicional para las articulaciones y los huesos en proceso de curación. Reducí las raciones si es necesario para evitar el exceso de peso durante la recuperación.

Ayudar a las mascotas que no quieren comer

Algunas mascotas resultan difíciles de alimentar durante la recuperación, lo que requiere enfoques creativos y paciencia. Alimentarlas con la mano suele funcionar cuando se sienten vulnerables o inseguras. Siéntate con tu mascota en un lugar cómodo y tranquilo. Ofrecele pequeñas cantidades con los dedos o la palma de la mano mientras le hablas con un tono tranquilizador.

La temperatura afecta significativamente al atractivo de los alimentos. Calentar la comida a una temperatura ligeramente superior a la ambiente libera compuestos aromáticos que atraen a los comedores reacios. Calienta la comida solo unos segundos y comprueba siempre la temperatura antes de ofrecérsela para asegurarte de que no esté demasiado caliente.

Cuando los receta el veterinario, los estimulantes del apetito pueden marcar una diferencia significativa en las mascotas con pérdida de apetito prolongada. Estos medicamentos activan las señales de hambre en el cerebro. Nunca utilices estimulantes del apetito sin la orientación del veterinario, sigue las instrucciones de dosificación al pie de la letra y sigue ofreciéndole comida con regularidad incluso cuando utilices estimulantes.

Esconder los medicamentos en la comida durante la recuperación requiere una estrategia:

  • Envolvé las pastillas en pequeños trozos de queso, embutidos o bolsitas para pastillas
  • Mezcla los medicamentos triturados con comida húmeda (solo si lo aprueba tu veterinario)
  • Utiliza alimentos con olor fuerte, como el atún, para enmascarar el sabor de los medicamentos
  • Ofrece primero la golosina medicada cuando su mascota tenga más hambre

Confirma siempre con su veterinario que los medicamentos se pueden administrar con comida, ya que algunos requieren el estómago vacío para una absorción adecuada.

Que un perro no quiera comer puede tener muchas razones y es mejor detectar qué es lo que le esta afectando para que deje de comer normalmente. 

Qué evitar en el plato

Durante el programa de alimentación posoperatorio de su mascota, ciertos alimentos pueden interferir en la curación o causar complicaciones. Los alimentos para humanos que se deben evitar incluyen cualquier cosa con alto contenido en grasas, como el tocino o los alimentos fritos, que pueden provocar pancreatitis; los alimentos picantes, que irritan el tracto digestivo; los alimentos con alto contenido en sodio, que afectan a la hidratación, y los dulces azucarados, que aportan calorías vacías.

Hay varios ingredientes que suelen causar trastornos digestivos en las mascotas en recuperación. Los productos lácteos, salvo pequeñas cantidades de requesón, suelen provocar diarrea. Las carnes grasas y pesadas sobrecargan el sistema digestivo en recuperación. Las proteínas nuevas que su mascota nunca ha probado pueden causar reacciones alérgicas. Las verduras con alto contenido en fibra pueden aumentar los gases y la hinchazón.

Hay que tener en cuenta las interacciones entre los alimentos y los medicamentos habituales después de la cirugía. Algunos antibióticos pierden eficacia con los productos lácteos. Los medicamentos antiinflamatorios pueden causar malestar estomacal sin comida. Consulte siempre la administración de medicamentos con su equipo veterinario y siga sus indicaciones sobre la sincronización de las comidas con las dosis de los medicamentos.

Las golosinas deben limitarse estrictamente durante la recuperación. Aunque es posible que desee consolar a su mascota con sus bocadillos favoritos, las golosinas pueden interferir con el apetito por comidas nutricionalmente completas, añadir calorías innecesarias cuando la actividad es reducida y dificultar el control preciso de la ingesta de alimentos. Guarde las golosinas para cuando la recuperación haya terminado.

No te olvides del agua

Aunque se presta mucha atención a la alimentación durante el programa de alimentación posoperatorio, la hidratación adecuada merece la misma importancia. El agua favorece todos los aspectos de la curación, desde la reparación de heridas hasta el metabolismo de los medicamentos. La pauta general sugiere que las mascotas necesitan aproximadamente 30 ml de agua por cada kilo de peso corporal al día.

Los signos de deshidratación requieren atención inmediata:

  • Encías secas y pegajosas en lugar de húmedas y brillantes
  • Piel que no recupera rápidamente su elasticidad cuando se levanta suavemente
  • Ojos hundidos
  • Letargo y debilidad
  • Orina de color amarillo oscuro o concentrada

Si observa estos signos, póngase en contacto con tu veterinario inmediatamente. Según una investigación de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, la deshidratación puede afectar significativamente a la curación y puede requerir terapia de fluidos.

Anima a los que se resisten a beber agua añadiendo caldo bajo en sodio al agua, colocando varios bebederos por toda la casa, utilizando fuentes de agua corriente, ofreciendo cubitos de hielo como golosinas o añadiendo pequeñas cantidades de agua a la comida. Mantenga los bebederos escrupulosamente limpios y renueve el agua con frecuencia. La hidratación en los perros es un tema serio y hay que tomarlo como tal.

Atento a las señales de alerta

Un control cuidadoso durante el programa de alimentación posoperatorio ayuda a identificar problemas de forma temprana y garantiza que su mascota se recupere completamente. Llevar un diario de alimentación proporciona información valiosa para vos y tu veterinario.

Anota los siguientes datos:

  • Fecha y hora de cada comida
  • Cantidad de comida ofrecida y realmente consumida
  • Cualquier episodio de vómito o diarrea
  • Horarios de administración de medicamentos
  • Observaciones sobre la ingesta de agua
  • Cambios notables en el comportamiento o la energía

El control del peso sirve como medida objetiva del estado nutricional. Pesa a tu mascota a la misma hora del día, utilizando la misma báscula, idealmente cada 3-5 días durante la recuperación. Una pequeña pérdida de peso gradual inmediatamente después de la cirugía puede ser normal, pero las pérdidas que superen el 5 % del peso corporal justifican una consulta veterinaria.

Haz un seguimiento de los cambios en el apetito a lo largo del tiempo. La mayoría de las mascotas muestran una mejora del apetito cada día después de la cirugía. El apetito que empeora después de mejorar inicialmente puede ser señal de complicaciones. La pérdida total del apetito que dure más de 48 horas requiere atención veterinaria.

Ponte en contacto con tu veterinario si tu mascota rechaza todo tipo de alimento durante más de 48 horas, tiene vómitos repetidos, presenta diarrea que dura más de 24 horas o contiene sangre, muestra signos de dolor abdominal o hinchazón, se vuelve cada vez más letárgica a pesar del tiempo de recuperación, o si simplemente siente que algo no está bien. Confía en tu instinto como dueño de una mascota.

Cuándo pueden ayudar los suplementos

Los suplementos a veces desempeñan un papel valioso en el programa de alimentación posoperatorio de su mascota, pero deben utilizarse de forma adecuada y bajo la supervisión de un veterinario. Los probióticos pueden ayudar a restablecer las poblaciones normales de bacterias intestinales alteradas por la anestesia, los antibióticos y el estrés. Estas bacterias beneficiosas favorecen la digestión, la absorción de nutrientes y la función inmunitaria.

Los probióticos específicos para veterinaria están formulados para el sistema digestivo de las mascotas y, por lo general, funcionan mejor que los productos para humanos. Son especialmente útiles después de cirugías que requieren tratamiento con antibióticos. Administrarlos varias horas después de los antibióticos para obtener la máxima eficacia.

Los ácidos grasos omega proporcionan efectos antiinflamatorios naturales que pueden favorecer la curación. Los ácidos grasos omega-3 del aceite de pescado pueden ayudar a reducir la inflamación posquirúrgica, favorecer la curación de la piel y las heridas, y promover la salud de las articulaciones después de procedimientos ortopédicos. Elija suplementos formulados específicamente para mascotas con la dosis adecuada.

Los suplementos proteicos pueden ser beneficiosos para las mascotas que se recuperan de una cirugía mayor, especialmente aquellas que tienen problemas de apetito. Las proteínas adicionales favorecen la cicatrización de las heridas y la reparación de los tejidos. Entre las opciones disponibles se incluyen dietas de recuperación recetadas con altos niveles de proteínas, huevos cocidos sin condimentar añadidos a las comidas o pechuga de pollo deshuesada sin condimentar mezclada con la comida habitual.

Conclusión

Un programa de alimentación postoperatorio bien planificado es uno de los factores más importantes para la recuperación de su mascota. Al comenzar lentamente, hacer una transición gradual y supervisar cuidadosamente, le da a su mascota la mejor oportunidad para una recuperación completa y sin complicaciones. Recuerda que cada mascota se recupera a su propio ritmo, y lo que funciona perfectamente para un animal puede necesitar ajustes para otro.

La clave es la paciencia y la atención. Observe las señales de su mascota, siga las instrucciones específicas de su veterinario y no dude en consultar cualquier duda o inquietud. La mayoría de las mascotas vuelven a sus hábitos alimenticios normales en dos semanas, aunque algunas cirugías requieren períodos de adaptación más largos.

Tu dedicación a seguir un programa de alimentación postoperatorio adecuado demuestra el amor y el compromiso que le convierten en un excelente dueño de mascotas. Con el apoyo nutricional adecuado, tu mascota volverá a ser feliz y saludable antes de que se dé cuenta. Para obtener apoyo adicional durante la recuperación, explora las opciones de programas de alimentación móviles que pueden ayudarte a mantenerte al día con las necesidades nutricionales de tu mascota.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo puede comer mi mascota después de la cirugía?

La mayoría de las mascotas pueden tomar pequeñas cantidades de agua entre 2 y 6 horas después de llegar a casa, seguidas de pequeñas porciones de comida blanda entre 6 y 12 horas después de la cirugía, si toleran bien el agua. Siga siempre las instrucciones específicas de tu veterinario.

¿Qué debo darle de comer a mi mascota después de la cirugía?

Comienza con alimentos blandos y fáciles de digerir, como pollo hervido con arroz blanco o pavo sin condimentar con pasta. Estas opciones suaves son más fáciles de digerir para el sistema digestivo en recuperación que la comida habitual para mascotas.

¿Cuánto debe comer mi mascota después de la cirugía?

Comienza con entre un cuarto y un tercio de su ración habitual, ofreciéndole entre 4 y 6 comidas pequeñas al día durante los primeros días. Aumenta gradualmente las raciones durante la semana siguiente hasta volver a las cantidades normales.

¿Es normal que mi mascota no coma después de la cirugía?

Sí, la disminución del apetito durante las 24-48 horas posteriores a la cirugía es completamente normal debido a los efectos de la anestesia en el sistema digestivo. Si la pérdida de apetito continúa más allá de las 48 horas, ponte en contacto con tu veterinario.

¿Cuánto tiempo dura el programa de alimentación postoperatorio?

La mayoría de las mascotas pueden volver a su programa de alimentación habitual en dos semanas, aunque las cirugías abdominales pueden requerir de dos a tres semanas. El plazo exacto depende del tipo de cirugía y de la recuperación individual de tu mascota.

Camilo Urquizu Colaborador del blog
Periodista de profesión y optimista del SEO. Todavía no sé cual es el mejor término, pero tengo una perra llamada Laica, que me acercó a interesarme a escribir sobre el mundo de los humanos y sus mascotas con los que colaboro escribiendo en PetServi.

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